San Francisco (EE.UU.), 20 feb (EFE).- El gigante tecnológico Apple plantó esta semana cara al Gobierno de EE.UU. al negarse a ayudar al FBI a acceder a uno de sus teléfonos iPhone en una estrategia con la que se erige en el paladín de la privacidad digital, pero que también es vista como una apuesta arriesgada.